¿Cuándo debemos preocuparnos por la fiebre?
Ya sabes que es la fiebre y cuales son las causas más comunes. Ahora voy a explicarte un poco acerca de que temperatura de fiebre nos debe de llamar la atención.
Capítulo 4: ¿Cuándo debemos preocuparnos por la fiebre?
¡Vamos a hablar de algo interesante!
En los más pequeñitos: bebés y niños pequeños
Si tu pequeño tiene menos de un mes, y al medir la temperatura encuentras 38ºC, debes llevarlo a urgencias del hospital. En recién nacidos, las enfermedades pueden ser un poco esquivas y solo manifestarse con fiebre, necesitando una evaluación más cercana.
Lo mismo si tiene menos de tres meses y presenta fiebre (38ºC o más): debe verlo un médico en urgencias del hospital, y sin esperar si además tiene mal aspecto general, como estar decaído, muy dormido, o no hacer bien sus tomas de leche. Podría ser una infección que haya que tratar. En estas edades, las infecciones más frecuentes son las del tracto urinario (más conocidas como infección de orina o ITU).
¿Por qué tanto énfasis en los menores de 1 y 3 meses? Es porque estos pequeñines tienen un sistema inmunológico aún inmaduro y no han recibido todas las vacunas necesarias para fortalecerlo. En concreto tienen mayor riesgo de presentar una Infección Bacteriana Potencialmente Grave (IBPG), es por esto que hay que tener más cuidado y verlos de más cerca.
Entre los 3 y los 6 meses, empezamos a preocuparnos más cuando la fiebre llega a 39ºC, y conviene que lo vea un médico. De 6 meses hasta 2 años, el umbral de preocupación sube a los 40ºC. No significa que no debamos prestar atención a fiebres menores, pero a partir de esas cifras hay más posibilidades de que sea una infección bacteriana que requiera tratamiento.
Un dato extra: en lactantes consideramos fiebre a partir de los 38ºC, siendo la vía rectal la más recomendada.
En niños más grandes
A partir de los 2 años, la mayoría de los niños ya han recibido las vacunas necesarias para fortalecer su sistema inmunológico. Aquí, seguimos considerando fiebre a partir de los 38ºC, pero podemos ser un poco más flexibles. La mayoría de las infecciones en esta etapa suelen ser víricas y tienden a resolverse por sí solas.
Si tu hijo tiene 40ºC de fiebre o más, conviene que lo vea un médico para revisarlo, porque aún así 40ºC de fiebre no es muy frecuente y se puede asociar a infecciones bacterianas, aunque hay algunas infecciones víricas que la pueden causar.
Pero si está en buen estado general con una fiebre más moderada, como 38.3ºC, y sigue con su actividad normal (está contento, corre, salta, juega), puedes vigilarlo en casa y esperar a que presente otros síntomas. Si la fiebre dura 5 días o más, conviene que lo vea un médico. Las infecciones son como plantitas, es decir que al inicio podemos plantar una lenteja o un garbanzo y no vamos a saber que es hasta que crezca. Las infecciones, al principio solo nos dan fiebre, pero después surgen otros síntomas como dolor de garganta, de oídos o mocos y tos. Así que mientras lo veas bien, lo más recomendable es darle antipiréticos (medicamentos para la fiebre) y esperar esos días en casa.
Finalmente, no te olvides que esta información es totalmente educativa, y puede ser que tu hijo tenga otros síntomas adicionales que no puedas valorar o no estén incluidas en este post. Si tienes alguna duda lo mejor es consultar con tu médico.
@josepediatra
José Luis León Falconi. MD. Pediatra.